Haciendo Misericordia en Nuestro Hogar

 

Uno de los atributos de Dios que más me sorprende es  su misericordia, la cual expresa la bondad y amor de Dios por el culpable y miserable. Si bien es cierto “ya no somos más esclavos del pecado” (Romanos 6.6 NTV) todos los días le fallamos a Dios pensando o haciendo cosas que le desagradan, sabiendo de antemano esto Dios decidió renovar cada día sus misericordias “Cada mañana se renuevan sus bondades; ¡muy grande es su fidelidad!”  (Lm 3.23).

 

Pensar en esto nos motiva a alabar a Dios porque Él es bueno, su amor corona cada día nuestras vidas, pero así como nos trata, Dios quiere que tratemos a quienes nos rodean. Deseo animarle reflexionemos: empezando con los miembros de nuestra familia, quizás sea un hijo, su cónyuge, alguien cercano., ¿si  les estamos haciendo misericordia en una forma práctica, compasiva y alegremente? Recordemos que la misericordia no se trata solo de un sentimiento de amabilidad o piedad hacia los demás, implica acciones concretas que reflejen el amor de Cristo y traigan alivio al que sufre.  “Sean compasivos, así como su Padre es compasivo.” (Lc 6.36).

 

¡El fiel amor del SEÑOR nunca se acaba! Sus misericordias jamás terminan. (‎Lm 3.22)

 

Oremos

 

Amado Padre celestial te rogamos nos ayudes a cultivar cada día actos de amor en los corazones de quienes amamos, aun cuando ellos fallen y nos hagan daño, no permitas que dejemos de hacerlo porque sabemos que el amor sana, restaura, da esperanza. Te lo pedimos en el nombre de Jesús, amén.

 

Acción de gracias

 

“Quiero alabarte, Señor, con todo el corazón, y contar todas tus maravillas.” Salmos 9:1

 

Damaris

El Señor nos escuchó, como siempre y además nos hizo un hermoso milagro. Ya operaron a Katherine el viernes, le quitaron un gran tumor. Al hacerle exámenes, aparece que no quedó rastro de él. Hoy ya se pudo levantar, anduvo caminando y hasta se pudo bañar por su cuenta. Si continua así entre mañana y